A partir del medio año de vida, los niños son capaces de dormirse solos, a oscuras en su cuarto, y dormir toda la noche de un tirón, lo que ocurre, muchas veces, es que no les hemos dejado la oportunidad de que aprendan a dormirse solos. Si les enseñamos hábitos correctos, conseguiremos prevenir en gran parte los problemas de sueño en el niño.